Intercambio de estudiantes estancia en Italia

Enlace a la presentación que hemos utilizado en las clases del Liceo Leopardi para presentar nuestro proyecto:    Presentación 

Enlace al video resumen del intercambio: Ver vídeo resumen 

Movilidad a Italia – Erasmus+ KA210 Sembrando el cambio: una experiencia que deja huella

Durante una semana, nuestro alumnado ha vivido una experiencia transformadora en Macerata (Italia) dentro del proyecto Erasmus+ Sembrando el Cambio. Más allá de las actividades programadas, ha sido una vivencia de crecimiento personal, convivencia y aprendizaje real.

Día 1 – Llegada y primeros retos
El viaje comenzó con emoción, y para algunos, con su primer vuelo. Desde el primer momento se palpaba la ilusión y también responsabilidad. Durante los trayectos aprovechamos para preparar lo que sería uno de los momentos clave del intercambio: las presentaciones del día siguiente sobre el proyecto KA210 y  las actividades que se hacen en este proyecto. Nuestro alumnado ensayó en grupo cómo comunicar, interactuar con el público y transmitir el trabajo realizado en el centro sobre sostenibilidad: el origen del proyecto, la gestión de residuos, la renaturalización del patio, el huerto o el impacto del uso de plásticos. Fue un primer paso importante para ganar seguridad.

 

     

 Día 2 – Encuentro, comunicación y convivencia
La jornada comenzó con una recepción oficial preparada con detalle por nuestra socia italiana, trabajadora incansable, Mara Salvucci. El director del centro italiano puso el foco en el papel de los jóvenes en un contexto internacional complejo, destacando la importancia de convivir, entenderse y “sembrar el cambio” desde lo cotidiano y desde la convivencia.

Después, nuestro alumnado llevó a cabo las presentaciones en distintas clases del Liceo Leopardi Macerata. Supieron desenvolverse, comunicar y dinamizar, demostrando el trabajo previo realizado. 

Posteriormente, el alumnado italiano presentó sus “video-recetas” de cocina española, un proyecto en el que han trabajado durante meses en diferentes clases. Fue una actividad muy enriquecedora: no solo por el contenido, sino porque refleja cómo han aprendido a colaborar, grabar, editar y organizarse, incluso viviendo en localidades alejadas.  El alumnado español ejercía de jurado, a partir de unos items tenían que evaluar las tres recetas finalistas, eligiendo la ganadora.

El día continuó con un picnic en el parque, un espacio clave para la convivencia: ahí se produjeron los primeros “compartires”, juegos, conversaciones, música, bailes… momentos sencillos que son los que realmente construyen vínculos. Y ahí, ya sentimos cómo los estudiantes conectaban. Por la tarde, la gymkhana cultural permitió conocer la ciudad mientras se reforzaban esas relaciones entre grupos.

 


Día 3 – Aprender también es salir de la rutina
Asistir a clase un sábado por la mañana fue, en sí mismo, una experiencia diferente que ayudó a valorar otros sistemas educativos, como el nuestro, en el que no tenemos clase los sábados. Uno de los momentos más destacados de la mañana fue la inauguración del mural medioambiental y de la exposición del proceso de creación del mural, con presencia de autoridades locales y profesorado del Liceo Lingüístico. Además, había representantes del Liceo Artístico de Macerata, una colaboración que no estaba prevista cuando redactamos el proyecto, pero que ha enriquecido el proyecto más allá de lo inicialmente previsto. También participaron en la inauguración estudiantes de un colegio de primaria que han participado en el proceso de creación del mural. 

En la segunda parte de la mañana pudimos visitar el MUBI (Museo de Biodiversidad e Historia Natural) con el guía medioambiental Alessandro Battoni, que también nos acompañó en la ecoconvivencia, y realizamos un taller artístico con Riccardo Lucarini para la creación de pequeños murales inspirados en el medio ambiente, utilizando materiales reutilizados (los sprays que habían servido para el mural en el instituto).  



Día 4 – Inmersión en familia
El domingo fue un día de convivencia con las familias de acogida, un tiempo fundamental para conocer la cultura desde dentro y compartir rutinas. Muchas familias aprovecharon para llevar al alumnado a conocer distintos lugares de la zona: pueblos cercanos, entornos de montaña, la costa o incluso restaurantes locales. Esta inmersión permitió descubrir el entorno desde una perspectiva más cercana y auténtica, reforzando aún más los vínculos personales. Las familias italianas han sido una pieza clave para el desarrollo de este intercambio: no solo han acogido a los estudiantes españoles sino que les han hecho sentir  parte de las familias. Han sido cuidadosos, cariñosos, han estado pendientes y les han hecho sentir como en casa… ¡y les han llenado las  maletas de regalos! Muchos estudiantes lloraban en la despedida, eso es siempre señal de que los vínculos que se han creado han sido profundos y auténticos.  

Días 5 y 6 – Ecoconvivencia en la naturaleza
La estancia en Sarnano  al pie de los montes Sibilinos, supuso un cambio de ritmo. La lluvia obligó a adaptar el programa, lo que también es parte del aprendizaje. Se reorganizaron actividades, cambiando el orden de las mismas. Tras la ruta, los estudiantes recogieron leña y piñas para hacer fuego al día siguiente, jugaron con elementos naturales (¡incluso se hicieron una comba con una raíz!). También realizaron por equipos la actividad de “naúfrago”… ¿cuál sería tu lista de prioridades si hubieras naufragado en el mar?”

Y luego participaron en un taller de cocina saludable. Aprendieron lo que significa trabajar juntos, por equipos, colaborando para cocinar con ingredientes básicos y saludables. Aquí surgieron muchas cosas, la impaciencia, el hambre, la colaboración, el juego, las risas, la responsabilidad… Y todas supusieron un aprendizaje muy potente.

A la mañana del día siguiente, los estudiantes participaron en una actividad de orientación por el bosque por equipos. Esto les ayudó a conocer el entorno y a trabajar juntos por el objetivo final.

Uno de los momentos más significativos fue el taller de cocina forestal, el día siguiente, realizado finalmente el segundo día. El alumnado, que había recogido leña y piñas el día anterior, encendió fuego y cocinó alimentos sencillos: papatas, salchichas, alcachofas...

Esta eco-convivencia, más allá de las actividades en sí, ha resultado ser una experiencia muy potente: trabajar en equipo, estar en contacto directo con la naturaleza y recuperar formas de juego y exploración que muchas veces quedan fuera de su día a día. Se les vio disfrutar de manera auténtica, sin artificios, algo especialmente valioso en estas edades.







 
 

 

Día 7 – Cierre y regreso
La última jornada sirvió para visitar el ayuntamiento de Macerata, donde tuvieron la oportunidad de hacer muchísimas preguntas al alcalde. Los estudiantes cayeron en gracia al alcalde, que nos invitó de manera improvisada a visitar el Esferisterio de Macerata, un lugar emblemático para la cultura del Las Marcas.



Y en la despedida… abrazos, lágrimas, esa sensación de no querer irte de un sitio donde has estado bien.

Las profesoras que hemos organizado este intercambio nos sentimos orgullosas. Esta ha sido una experiencia que va más allá del aula. Ha permitido al alumnado enfrentarse a situaciones reales: comunicarse en otro idioma, adaptarse a contextos nuevos, convivir con otras familias y trabajar en equipo con personas diferentes. Pero, sobre todo, les ha permitido crecer a nivel personal, ganar autonomía y construir relaciones significativas. Porque  proyectos como este no solo enseñan contenidos: ayudan a formar personas capaces de entender el mundo y de contribuir, poco a poco, a transformarlo.

Dejamos a modo de ejemplo algunos comentarios de estudiantes españoles sobre su experiencia en Macerata:

 LUCÍA:

Mi experiencia en Italia ha sido muy buena y ahora voy a contar cada parte más a detalle. En cuanto a mi familia italiana, que es lo que más me preocupaba, ha ido todo súper bien. Tanto los padres como hermanas me han incluido en la familia, han intentado aprender español, me han hecho un montón de regalos tanto a mí como a mi familia y me han invitado a helados, crepes, pizza... El único inconveniente fue el idioma, ya que para hablar con ellos muchas veces mi italiana tenia que hacer de traductor o directamente usábamos el traductor.

Las alumnas italianas han sido todas majísimas, trataban todo el rato de hacer amistades con nosotras. Además, me ha sorprendido lo bien que hablaban español.

Algunas de las actividades que hemos hecho han sido  presentar al alumnado italiano lo que hemos hecho con el proyecto sembrando el cambio y luego elegimos la mejor receta que habían hecho los italianos. Además, vimos el casco antiguo de Macerata y estuvimos dos días en un albergue. El albergue es verdad que nos unió mucho a italianos y españoles. Sin embargo, las cabañas estaban llenas de bichos y cucarachas y los elementos de cocina no estaban muy limpios. Encima como nos llevaron de paseo lloviendo cogí frío y ahora estoy resfriada.

En este intercambio he aprendido lo diferentes que son los institutos italianos de los de España porque los alumnos italianos respetaban mucho más a los profesores y material del centro. Además, todos los alumnos italianos hasta de otras clases nos trataban como si fuéramos importantes. También me llevo muchas vivencias y amistades.

Torniamo a casa con il cuore pieno di emozioni e nuove conoscenze.

CANDELA:

Mi viaje a Italia ha sido una experiencia maravillosa y llena de aventuras que nunca pensé que fuera a vivir, he sido muy afortunada con mi familia de acogida ya que han sido muy agradables y no me ha faltado de nada, he estado muy a gusto y cómoda.

La gente en Italia ha sido muchísimo más  agradable de lo que me esperaba y he estado también súper cómoda conviviendo con ellos y haciendo las actividades y juegos.

He tenido mucho más tiempo de conectar con mis amigos tanto españoles como italianos haciendo las actividades y juegos, me lo he pasado súper bien y he disfrutado bastante los juegos, sobretodo al ver la naturaleza y sentir espacios abiertos. La actividad que más me ha gustado han sido las presentaciones en clase sobre nuestro instituto ya que es un tema del que me gusta mucho hablar y se comparten ideas.

Me siento mucho más feliz y viva, llena de energía y entusiasmo por volver ha hacer este tipo de cosas, de esta experiencia me llevo muchísimo apoyo de gente agradable y unos recuerdos maravillosos. ¡Italia es un espectáculo! Me encanta! 

ADRIÁN M.

Mi experiencia con la familia de acogida ha sido muy cómoda, me han acogido como si fuera uno más de la familia y eran muy majos.  La experiencia con el alumnado italiano también ha sido buena, todos eran muy majos y trataban a todos por igual.   Las actividades que más me han aportado han sido en la eco convivencia, porque nosotros recogimos la leña y nos hicimos la comida, lo que te enseña a ser autónomo. De este intercambio me llevo nuevas amistades, enseñanzas y que las manzanas están muy buenas.

ADRIÁN C.:

Mi experiencia con mi familia de acogida ha sido muy agradable porque eran muy majos conmigo y me dejaban mi espacio. Mi relación con el alumnado italiano ha sido bastante buena porque eran muy simpáticos y graciosos y se les daba bien el español.

Las actividades que más me han aportado han sido los paseos por la ciudad para conocer la cultura italiana y la eco-convivencia .De este intercambio me llevo nuevas amistades, he aprendido mucho y la comida está muy buena.

Me siento muy afortunado por haber estado en este viaje porque es una muy buena experiencia.

VÍCTOR:

Me ha gustado mucho la experiencia con mi familia italiana había buen rollo y nos entendíamos muy bien. Me he llevado muy bien con mi compañera Italiana (Anita) espero volver a verla.  La eco convivencia me ha gustado porque nos lo hemos pasado muy bien y también lo del museo con los sprays. Y de conclusión me ha encantado y espero que cuando vengan se lo pasen igual que nosotros nos lo hemos pasado.

SOFÍA: A Intercambio Italia: Durante mi experiencia en Italia, me he sentido muy bien con mi familia de acogida. Desde el primer momento me han tratado fenomenal, con mucho cariño y me han hecho sentir como si estuviera en mi casa. Me han cuidado y mimado muchísimo y estoy muy agradecida por todo lo que han hecho por mí durante esta semana que hemos podido vivir.

Mi relación con el alumnado italiano ha sido muy positiva. Tenían muchas ganas de aprender y de compartir con nosotros y eso ha hecho que la convivencia fuera súper fácil. Hemos conseguido ayudarnos mutuamente: Ellos han aprendido de nosotros y nosotros también hemos aprendido de ellos, tanto de su idioma como de su forma de ver las cosas y la vida. Una de las experiencias que más me ha marcado ha sido la actividad de la Eco-convivencia 

JAVIER: Mi experiencia con la familia de acogida ha sido muy divertida y diferente. Nuestra relación con los italianos ha sido muy buena y cómica porque considero que hemos cogido mucha confianzas en muy poco tiempo. Hemos realizado bastantes actividades chulísimas y todas me han encantado, pero lo q más me llevo de ellas es aprender a ser más independiente y hacer cosas que antes no podía hacer. De este intercambio me llevo nuevas amistades, cambiar nuestras rutinas diarias y costumbres nuevas.

Para ser feliz hay que probar cosas nuevas.

NORA:

Mi experiencia con la familia de acogida ha sido muy buena. Desde el primer día me hicieron sentir cómoda y como en casa. Me han ayudado mucho y gracias a ellos he conocido mejor cómo viven en Italia.

 

 

 

 

 

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